Cosmiatría Facial

La cosmetología es la ciencia y arte de embellecer la piel sana. La palabra cosmética deriva del griego “Kósmetikos” que significa adornar, siendo el arte de preservar y aumentar la belleza.

Cosmetología es la parte de la medicina que trata especialmente de los cuidados, del aseo y belleza de la piel.

Desde lo más profundo de la historia nos llegan noticias de que la mujer siempre trato de ser más bella. Desde la mujer del paleolítico que se embadurnaba con la grasa de los animales que cazaban los hombres hasta la mujer actual que es capaz de gastar una fortuna en cosméticos.

5.000 años antes de Cristo, en las ruinas arqueológicas de Ur, se encontraron en la tumba de la reina Shub-ad, de la civilización sumeria, gran cantidad de utensilios de belleza. Las tablillas sumerias permitieron descubrir antiguas fórmulas para preparar ungüentos, pomadas y afeites. En Babilonia florece el comercio de perfumes y esencias aromáticas. La civilización egipcia, por su parte, da suma importancia a la cosmética. En la tumba de la reina Mir-hotep se hallaron numerosos envases con preparaciones cosmetológicas. Entre los papiros de Ebers se halla uno llamado  ”Kosmetikon ” escrito durante la dinastía Ptolomeica y que habla de diversos preparados cosmetológicos.

En 1770 el Parlamento Inglés promulgó un curioso decreto prohibiendo el uso de afeites y declarando nulo cualquier matrimonio dónde la mujer hubiese usado tinturas, pomadas, afeites o cualquier otro artificio para mejorar su rostro. Josefina, esposa de Napoleón, gastó fabulosas sumas en pomadas, cremas y perfumes que le conseguía Monsieur Lubin, su proveedor.

En el siglo XX los franceses y luego los americanos crean toda una industria farmacológica apoyada por los descubrimientos científicos. Nuevos productos invaden el mercado continuamente. Los productos de belleza dejan de ser productos de lujo para llegar a las más amplias capas de la población.

Con el advenimiento de la modernidad y la creciente globalización de la llamada (Gran) Aldea Global, la cosmetología dejó de ser algo inaccesible y todas las mujeres y hombres del mundo, de una u otra manera se acercan con distintas intensidades al cuidado del cuerpo y no sólo de la parte facial.

En cuanto al masaje facial y la limpieza del cutis, dado que la piel que cubre al rostro es la más expuesta al polvo y contaminantes ambientales, elementos que la llenan de impurezas, irritan y hacen susceptible a desarrollar puntos negros, espinillas y barros si no se tiene una adecuada limpieza. Lo anterior se debe a que la suciedad acumulada tapa los poros, lo que aunado a secreción de sebo da paso a la formación de dichas lesiones.

En este contexto la limpieza facial tiene un papel protagónico, ya que elimina mugre y maquillaje, con lo que permite que el cutis respire y se mantenga sano y radiante. Hay diversas maneras de realizar esta rutina, las cuales incluyen el simple lavado con agua y jabón, exfoliación y tratamientos con acción profunda, mismos que además favorecen la renovación celular, circulación sanguínea del rostro y nutren la epidermis.

Ante tales necesidades, la industria cosmetológica ha desarrollado toda una gama de productos limpiadores para todos los tipos de piel, los cuales proporcionan beneficios extra, ya que ayudan a retener la humedad, incrementan la elasticidad en los tejidos y retrasan el envejecimiento prematuro. Pueden encontrarse en múltiples presentaciones como, por ejemplo, barra dermolimpiadora, crema, gel, solución y espuma.