Cirugía Plástica de Nariz (Rinoplastia – Rinoplastia Secundaria)

Una nariz operada debe funcionar correctamente, ser proporcionada de acuerdo con la totalidad de la persona y específicamente con su cara, y el resultado conseguido debe ser natural.
El estudio preoperatorio es muy importante en este tipo de intervenciones, tanto para identificar las anomalías anatómicas que causan el problema (desviación de tabique nasal, malposición de los cartílagos alares, etc.), como para valorar las asimetrías preexistentes y el tipo de modificación que se desea producir.

Es importante obtener fotos pre y postoperatorias de nuestros pacientes a los fines de planear la cirugía y evaluar los resultados.

La rinoplastia (cirugía de nariz) puede efectuarse con anestesia general o con anestesia local más sedación, y puede requerir el ingreso en la clínica durante unas horas o un día. Es una intervención que no es, en general, dolorosa, aunque frecuentemente aparezcan moretones e inflamación en la zona cercana a los ojos, durante unos pocos días. A menudo se efectúa un taponamiento de la nariz, durante unas horas o un día, que puede incomodar al paciente y hacer que tenga que respirar temporalmente por la boca. Normalmente se aplica una férula o vendaje rígido de plástico moldeable o de yeso, que es retirado a la semana, para prevenir que la inflamación modifique el resultado, y debe tenerse en cuenta que, una vez se retire el apósito, la nariz aún estará ligeramente edematizada y deberá ser necesario esperar algún tiempo, que puede variar de paciente a paciente, para contemplar el resultado definitivo.

Se denomina rinoplastia secundaria al procedimiento que se efectúa sobre una nariz que ha sido operada una o más veces. Estas cirugías secundarias son más complejas que las primarias y requieren de un detallado conocimiento de la anatomía de la nariz y de la utilización de métodos complementarios como injertos o septumplastias.